Preséntales las aplicaciones con las que ya trabajan restaurantes, clínicas y tiendas aquí. Ellos resuelven algo que les duele; tú cobras una comisión por cada uno que se queda. Desde tu casa y sin poner un euro.
No hay que vender nada puerta a puerta ni saber de informática. Tu trabajo es la presentación; del resto nos encargamos nosotros.
Un primo con una cafetería en Bogotá, una amiga con una clínica en Quito, tu tío con la tienda de Lima. Gente que ya conoces y que te va a coger el teléfono.
Le pasas tu enlace o nos das el contacto. Cada colaborador tiene el suyo, así que queda registrado que ese cliente es tuyo.
Se lo enseñamos, lo configuramos con sus datos y le damos soporte. Tú no tienes que instalar, facturar ni resolver dudas técnicas.
Al contratar, el cliente paga una cuota única de configuración —cargamos sus datos, adaptamos el programa y formamos a su equipo—: el 40% es tuyo. Y después paga una cuota mensual por usar el programa, de la que también te llevas un porcentaje, mes a mes, mientras siga con nosotros.
No son apps de catálogo: es software que usan negocios de verdad todos los días. Puedes verlo funcionando antes de hablar con nadie.
El cliente pide sin esperar al camarero y la comanda entra sola en cocina. Ver la demo →
Lee los albaranes del proveedor y le dice qué le ha subido, cuánto y desde cuándo.
Historial completo y aviso de revisión por WhatsApp. Ver la demo →
La prueba, el seguimiento del aparato y las revisiones. Ver la demo →
Punto de venta, control de existencias y tarjeta de puntos con su propia marca.
Fichaje de jornada, reservas, control de cámaras frigoríficas, presupuestos…
Te llamamos, te explicamos las condiciones concretas y decides. Sin compromiso y sin letra pequeña.